Algunos malos entendidos son divertidos. Algunos, sin embargo, no son divertidos y tienen consecuencias de deseo como resultado de la confusión. Tal es el caso del inadecuado entendimiento del ministerio de la Iglesia. El artículo busca primero establecer el punto, malentendido en la cultura de nuestra iglesia, de que todos los Cristianos deben estar involucrados en el ministerio, no solo los pastores, maestros, y evangelistas dotados.
El ministerio en el Nuevo Testamento puede ser definido como servicio beneficioso a los santos. Aunque hay talvez tres o más términos Griegos utilizados para describir la palabra ministerio, cada uno de los cuales tienen ligeras diferencias de matiz, la raíz de la idea básica si lo hablamos ampliamente es servicio. La única limitación sobre el servicio es que se caracteriza como beneficioso al pueblo de Dios, la iglesia.
Los dos principios fundamentales subyacentes a este concepto de ministerio en el Nuevo Testamentoel concepto de cada creyente sirviendo en áreas beneficiosas para el cuerposon (1) la doctrina de los dones espirituales (1 Co 12:4-7), y (2) la doctrina del sacerdocio de cada creyente (1 Pedro 2:5-9.) 1 Corintios 12:4-7 discute la diversidad en la unidad que emana desde cada uno de nosotros al poseer diferentes dones y 1 Pedro 2:5-9, Romanos 12:1, Hebreos 13:15-16 hacen énfasis en la naturaleza sacrificial del servicio que debemos de prestar.
1. ¿Cómo ve su iglesia el ministerio?
2. ¿Qué cosas son positivas acerca de la visión de tu iglesia y que es lo que necesita repensarse?
3. ¿Cuales son los dos principios fundacionales que subrayan el involucramiento necesario de todos los Cristianos?
4. ¿Cuál es su don espiritual(es) y como podría servir eso en su iglesia?
5. ¿Porque es necesario hablar acerca de los aspectos sacrificiales del ministerio? ¿Cómo se conecta eso al ejemplo de Cristo?